Ganadores del concurso literario “Poesía a Celaya”.

Primer lugar

Guillermina Carreño Arreguín

ZUCARILLA

(DÉCIMAS)

I

Mi ciudad es caserío

Tiene rincones y asfalto

lleva cosecha en su manto

“Puerta de Oro del Bajío”

Al oriente corre el río,

en la alameda su fuente

sobre el río cruza su puente

lo hizo un hombre que da gloria

de Tresguerras en la historia

para orgullo de su gente

II

Mi ciudad nació en octubre

el día doce es festejada

es fecha ya consagrada

por el cielo se descubre

a la virgen que nos cubre

loada por su creación

y pasea con emoción

por las calles y su templo

más la vemos como ejemplo

con respeto y devoción

III

Zucarilla es un palacio

da gusto entrar a sus cines

son un edén sus jardines

tu sueño hallará un espacio

recuerda, llegar despacio

Al Xochipilli te invito

no puedes llegar solito

paseas sin remo en sus lanchas

en biciclos y en sus canchas

Es para je que visito

IV

Los templos le dan honor

Es una tierra coqueta

y lleva en los labios sabor

con relleno de cajeta

ella adorna su silueta

para bailar el danzón

con cadencia y gran pasión

por ello se juega el alma

en bellas noches de calma

se goza de inspiración

V

En la ciudad se ha paseado

y tira agua en cada orilla

de su cántaro poreado

cual si regara semilla

En mi tierra Zucarilla

Esquinal de la arboleda

su líquida luz enreda

bella musa entre la gente

puesta al centro de la fuente

hoy se que da en la alameda

VI

En Zucarilla confío

Es un llano de grandeza

sus torres le dan belleza

Tiene el alma del Bajío

en sus Barrios yo confío

por la Calzada hay consuelo

en la Bola un gran desvelo

La afirman sus manantiales

y se suman los ideales

al amor que da su suelo

VII

¡Ah! Zucarilla es el hogar

bendecido por los dioses

es Bajío para sus goces

Tierra que te da un lugar

entre credo y fe de amar

se entrega a tu ser sin talla

y Zucarilla es Celaya

Estado de Guanajuato

El nudo aquí yo desato

De todas formas se la halla

Segundo lugar

Rafael Aguilera Mendoza

 Celaya:

       Moza limpia que al sol lavas tu cara,

       barriendo tus balcones con revuelos

       con el frescor de tus prados florecidos

       y a la raíz cuadrada de tus portales.

       Tu bola,ánfora de agua y ornamento.

       flores, aves, pinos hojas de plata,

       ritmo y color la serenata del domingo.

       Oasis preferido de la urraca.

       En estos tiempos en que la pandemia espanta,

       no nos deja pasear en tus jardines,

       tampoco en la calzada independencia.

       Ya es tiempo de que termine esta batalla.

       Para que deje sana como antes a Celaya,

      y al vernos libres del coronavirus 

       que nuestra libertad y felicidad empaña,

       ¡Oh, bola! Alarde perfecta de la esfera

       quisiera verte surtir fresca champaña

       para brindar en tus jardines con la gente.

Tercer lugar

Alfredo Acuña Chimes

Nat-tha-hí.

De origen agrícola nací entre los surcos

de mis cosechas, bajo la sombra de los mezquites,

en un caudal de azares fui ungida en un nombre;

purísimo, mi concepción de tierra llana

me guio a la villa de mi zalaya

dónde duermen las memorias

de quienes fueron mis oprimidos.

Los días mueren caudalosos sobre mi lecho,

descanso en las puertas de oro de mi bajío;

mis ríos duermen tranquilos

bajo la mirada insomne de la tarde.

Mis lágrimas de laja humedecen mi rostro,

delirante mi piel de cartón endeble y colorido,

investimento de las manos de mis

mujeres y hombres que me acarician

con sus pinceles, vestidura viva,

fieles testimonios de mi tradición.

Me visto de fiesta en el

honor de mi pueblo,

de blanco puro mi blusa,

reboso bañado de lunas

Y esa falda mía que acaricia

las orillas de los cerros.

Sangre mía, pulpa blanca de las cabras,

ambrosia que en mi bujeta atesoro

ofrendas dulces,

festín de sabores y añoranzas

confitería de los astros.

Mis héroes dormidos

embellecen mis rincones,

su fuerza enardece

en la lontananza de mis memorias.

En mis sueños escucho las campanas

lóbregas de mis templos, a la merced

de ti mi Carmen, vengo

de la tercera orden donde

mis recuerdos

se albergan como el testimonio

de mi gloria pasada.

unidos todos estos templos

como las venas que me surcan

Yo no duermo nunca

las luces de mi esfera solemne,

centinela de mi México libre;

alumbra hasta que los días

nacen de nuevo.

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